Herramienta para gestionar las emociones


Hoy os traemos una herramienta para gestionar las emociones en relación con la comida. Esta será muy útil para aprender a controlar los impulsos de ansiedad con la comida.

Como ya sabemos, en muchas ocasiones, la comida cumple una función que va más allá de conseguir combustible para que nuestro cuerpo y mente funcionen correctamente. También la usamos para sentirnos mejor.

El problema es que, comer en momentos de malestar emocional, solo sirve a corto plazo. Es como una tirita sobre un corte profundo; sirve como primeros auxilios, pero es provisional y sigue siendo necesaria una cura realmente efectiva a largo plazo.

Comer en momentos de malestar emocional es como una tirita sobre un corte profundo.


Para aprender a gestionar las emociones y las situaciones que las provocan, es importante identificar qué estamos sintiendo e interpretar el mensaje de esa emoción, es decir, qué necesitamos realmente.

Todas las emociones tienen una función, incluso las más desagradables. Desde impulsarnos a actuar para protegernos (el miedo), lograr autoprotegernos y poner límites ante lo injusto (ira) o que repitamos conductas que nos hacen sentir bien (alegría).

Si ante cada situación, aprendemos a observar e interpretar cuál es la emoción que aparece y reconocemos cuál es su función, podemos entender qué acción sería un remedio adecuado a largo plazo. Así podremos aprender y utilizar otras alternativas o recursos útiles más allá de la comida.

La herramienta para gestionar las emociones de la que podemos ayudarnos, es el Modelo EMESET para la regulación emocional, creado por Hermínia Gomà Quintillà (2011).

Por ejemplo: discuto con una persona importante (situación) y siento que nuestra relación peligra. Se activa el miedo (emoción) de perder a esa persona. La emoción aparece para activarme (función), es decir, para impulsarme a buscar una solución. Para ello necesitaré confiar (remedio): En mi capacidad de diálogo. En que la persona no “me odia” o “no querrá saber nada más de mí”. En que todo va a salir bien y esto no va a ser el fin de la relación. Así podré centrarme en la acción sin estallar emocionalmente o bloquearme.

Si elijo comer algo sabroso para que desaparezca la mala sensación, por un rato, gracias al placer, me sentiré mejor. Pero la emoción no es el problema. Aparece para hacerme notar que esa persona me importa y no la quiero perder, no para hacerme sufrir. No tengo que quitármela de en medio lo más rápido que pueda. Lo que me hará sentir mejor a largo plazo es hablar con esa persona y solucionar las cosas.

Las emociones no aparecen para hacernos daño. Toda emoción es válida y necesaria y está bien darnos la oportunidad de escuchar por qué esta aquí y hacer uso de su ayuda en lugar de ignorarla, rechazarla o ponerle una tirita.

La herramienta para gestionar las emociones que os dejamos aquí, nos permite coser nuestra herida para cicatrizarla de verdad en vez de colocarle una tirita y que esta vuelva a abrir.

Herramienta para gestionar las emociones

¿Te has planteado por qué sientes determinadas emociones? ¿Sabías de su función? ¿Te animas a usar esta herramienta para gestionar las emociones?

Desde Nutriendo-T te animamos a utilizarla y, si tienes cualquier pregunta al respecto, contacta con nosotros. Elena Marín, psicóloga del equipo Nutriendo-T, os resolverá todas vuestras dudas.