Carolina Robles


Comía de forma muy distinta. No tenía control sobre mis necesidades alimentarias, lo que muchas veces me llevaba a tener mucho cansancio y déficit de algunos minerales o aspectos fisiológicos importantes. Además, me suponía mucho esfuerzo encontrar el físico adecuado para rendir bien.

Tras mi periodo de descanso engordé un par de kilos. Creía que al empezar la temporada, con el esfuerzo y los entrenamientos, iría mejorando mi físico, pero no fue así. Decidí acudir a un nutricionista porque no me encontraba cómoda entrenando, quería lograr una mejor composición corporal y controlar mi alimentación para rendir y recuperarme mejor durante los entrenamientos y competiciones.

Las buenas sensaciones vinieron desde el principio. Me notaba más enérgica, sin esa sensación continua de agotamiento y de hambre. Especialmente noté la mejora de capacidad muscular, me sentía más fuerte.

Durante la primera semana. Coincidió que empecé con Nutriendo-T a falta de un mes y medio de mi Campeonato de España de invierno, por lo que cuando comencé ya tocaban entrenamientos muy duros. Recuerdo entrenar fuerte y sorprenderme las sensaciones y el ritmo, notarme con fuerzas hasta el final de los entrenamientos.

Me ayudó a tener más confianza sobre mí misma, me impulsó a soñar que podía mejorar aún más. Además, disfrutaba mucho de las recetas.

Me noto más satisfecha con mi físico y no tengo la necesidad de contar continuamente calorías o preguntarme si estoy comiendo bien o no. Sé que con Nutriendo-T estoy satisfaciendo, y controlando, mis necesidades alimentarias y creando un hábito muy saludable que me ayudan, especialmente, a rendir mejor.