ENFERMEDAD CELIACA Y SENSIBILIDAD AL GLUTEN


Enfermedad celiaca y sensibilidad al gluten no celiaca

La Enfermedad Celiaca se caracteriza por una intolerancia a la proteína gliadina (proteína presente mayoritariamente en el gluten).

Se trata de una patología crónica autoinmune que afecta principalmente al intestino. Los síntomas de la enfermedad celiaca más frecuentes son: diarrea, vómitos, dolor abdominal, pérdida de peso; aunque también puede cursar de forma asintomática.

¿Qué debemos tener en cuenta desde el punto de vista nutricional?

  1. La base del tratamiento de la enfermedad celiaca es una dieta libre de gluten.
  2. La mayoría de alimentos procesados contienen gluten añadido. Por ello, es importante aprender a leer el etiquetado para saber qué productos lo contienen.
  3. La avena no contiene gluten pero se recomienda su eliminación de la dieta debido a que existe riesgo de contaminación cruzada.
  4. Aunque existen muchos productos de origen cereal sin gluten, éstos son mucho más caros. Dado que ni el gluten ni los cereales son esenciales, se podría llevar una alimentación sana prescindiendo de ellas.
  5. Los pacientes con celiaquía deben evitar la contaminación cruzada, por lo que será importante que tengan una educación nutricional adecuada.

Para estos pacientes, una dieta libre de gluten revierte de forma muy rápida todos los síntomas clínicos de la enfermedad celiaca. Y, a medio plazo el daño de la mucosa intestinal causado por dicha intolerancia.

Sensibilidad al Gluten No Celiaca

Hay pacientes que presentan síntomas de Enfermedad Celiaca sin ser intolerantes al gluten y al retirarles éste de la dieta, desaparecen los síntomas.

La Sensibilidad al Gluten No Celiaca es la enfermedad no autoinmune producida por la ingesta de alimentos con gluten. Esta se manifiesta mediante síntomas intestinales.

A veces esta patología puede llegar a ser transitoria y una vez cesan los síntomas se puede volver a reintroducir el gluten sin que reaparezcan. Reintroducir o no el gluten es una decisión personal de cada paciente ya que no se trata de un nutriente esencial.

Para su diagnóstico no existen pruebas concretas sino que se trata de un diagnóstico de exclusión de otras patologías en las que encontramos una mejoría al retirar el gluten de la dieta.

Al igual que en la Enfermedad Celíaca, el tratamiento será de tipo nutricional llevando una dieta libre de gluten.

Si padeces esta enfermedad, en Nutriendo-T podemos ayudarte a equilibrar tu plan de alimentación.